Las ventosas del pulpo

Las ventosas del pulpo son tan maravillosas como el pulpo mismo.  ¿Sabías que es muy probable que tengan sus propios cerebros y por ello actúen por sí mismas? En el post de hoy vamos a contártelo.

Después de prestarle atención por mucho tiempo a los brazos de este maravilloso molusco, investigadores y científicos han notado que pueden actuar de acuerdo a lo que sucede en su entorno, coordinando todas sus ventosas.

¿Y esto qué quiere decir?

Los brazos procesan esta información sensorial y motora sin esperar órdenes del propio cerebro del pulpo. Por ejemplo, cuando una ventosa se fija en un objeto determinado, como una deliciosa almeja, sus propios músculos moldean su borde para que se ajuste a la superficie de la concha. Luego, los músculos se contraen generando succión y cuanto más se contraen, mayor es la presión y el agarre.

Mientras sucede todo esto, los músculos extrínsecos permiten que el borde de la ventosa gire el objeto en un círculo completo y ¡voilá! así es como las ventosas actúan por sí mismas, atrapando con la fuerza de sus músculos aquello en lo que se fijan. Increíble, ¿verdad?

Después de este post nosotros apreciaremos bastante más las habilidades de las ventosas, ¿y tú?

 

¡Buen provecho!